Social Icons

TwitterFacebookGoogle+LinkedInYouTubeRSS FeedEmail

Aforismos

  • La relación (personal) tiene significado cuando es un proceso de revelación propio, cuando nos descubrimos, observándonos en la relación, como si nos estuviésemos viendo en un espejo.

  • La mente, el pensamiento, es la acumulación del pasado. Nunca puede ser algo nuevo.

  • El pensamiento, en su proceso evolutivo-acumulativo de experiencias, cuando llegó a tener un número de ellas, con unas característica determinadas, las sustituyó por otra experiencia (denominado común) a la que llamó “yo”, y como se vio reflejado en esas experiencias a las que creyó estar viendo dijo “pienso, luego existo”. Es decir, creyó tener vida propia e independiente de ese “pensar”; es más, creyó hacerse dueño de él.

  • Cuando unos aficionados al fútbol van a un estadio y dicen “ir a ver a Ronaldo o a Messi”, en realidad, y, sin saberlo, van a verse a sí mismos, a través de un juego de ilusionismo.

  • Pensamiento e inteligencia son antagónicos. La inteligencia sólo se despliega, interviene cuando el pensamiento no está activo; quiérese decir, no hay “yo”.

  • Ahora que los conceptos “déficit de atención” y “dificultades de aprendizaje” adquirieron peso específico, es hora de darse cuenta de que la función de comprender no le corresponde a lo que llamamos mente o pensamiento. Eso ayudaría a resolver el problema.

  • Una persona que practica la virtud -cualquiera que sea-, con el tiempo, ¿se vuelve más virtuosa, o más hipócrita?




  • El pensamiento está atrapado en el proceso del tiempo, porque es fruto de la experiencia que pertenece al paso del tiempo. La inteligencia, por el contrario, es intemporal.
  • La comprensión no es un proceso intelectual, no es una actividad del pensamiento. Cuando algo se comprende claramente, cuando se "hace la luz", hay una observación que nace de un completo silencio mental.
    • EDUCACIÓN


    En el ámbito de la educación hay muchos tópicos llenos de errores, que afectan a los principios de los que parten: uno de ellos deriva del concepto antinómico (opuesto) de lo real, lo que es por contraposición a lo ideal, a lo que debe ser.

    ¿En dónde está el error? Entre ambos puntos está el factor tiempo (la labor docenteeducativa), pero olvidamos que el factor tiempo pertenece al ámbito del pensamiento:


    • Se piensa que la atención puede ejercitarse, perfeccionarse. La discriminación perceptiva sí, la atención no.
    • Si un niño es competitivo, por el mero hecho de enseñarle lo opuesto, la colaboración y cooperación no cambiará (por ejercitar lo opuesto, no se cambiará).


    RELIGIÓN


    Lo mismo acontece en el ámbito religioso.

    • Alguien siente que no es virtuoso y quiere llegar a serlo, para lo cual pondrá en marcha unas prácticas y ejercicios, pero no le sacarán de donde está.
    • Querer llegar a ser uno diferente, mejor de lo que se es en el presente, parte de la contradicción de no admitir quien se es. ¿Cómo se puede cambiar si no se acepta lo que se es?


    En una ocasión, un cura, en una ceremonia religiosa dice: "El amor es como una pequeña planta a la que hay que cuidar para que crezca [...]".
    Este religioso incurre en el error de incluir el amor entre las actividades del pensamiento que, como fruto del pasado, es algo muerto.

    • El amor no es algo que pueda crecer o decrecer. Pertenece al ámbito de la inteligencia, que no tiene ninguna relación con el pensamiento.
    • A los católicos se les dice que deben ser humildes. Ese "deber ser" implica poner en práctica, ejercitar. Ese ejercicio nos convierte en hipócritas. La humildad aparecerá de forma natural cuando descubramos nuestra vanidad.


      EL PENSAMIENTO


      - Toda persona para la que el pasado siga vivo tendrá que soportar todo un fardo lleno de pesadumbre y remordimiento.

      - Queremos que nuestros hijos adquieran confianza en sí mismos para desarrollar la autoestima. Pero, por otra parte, no le favorecemos la duda (como motor de crecimiento), desconociendo que cuando uno se siente seguro su ser, está muerto (muere la energía de la indagación).

      - En los países occidentales, donde está arraigada la democracia, presumimos de libertad de pensamiento, y decimos que cada uno puede pensar como quiera. Pero desconocemos la falsedad que esta afirmación lleva implícita, pues nuestra forma de pensar es fruto de nuestro pasado.

      - Cuando alguien dice que es una persona de principios, ya está confesando que no es sincera. Si yo soy auténtico, ¿para qué necesito principios que me rijan? Groucho Marx decía: ... "Estos son mis principios, pero si no le gustan, tengo otros".

      - Cuando tenemos un problema creemos que pensando en él daremos con la solución. ¿Cómo puede ser así, cuando es el propio pensamiento el que ha creado el problema?

      - El pensamiento, que es siempre el resultado de un proceso de causalidad, no puede comprender lo que no tiene causa.

      - Cuando uno dice ser consciente de algo en lo que al mismo tiempo está implicadoemocionalmente, lo está negando: ambos hechos son incompatibles.

      - Aprender es mucho más importante que saber. Aprender no tiene nada que ver con acumular conocimientos.

      - Si comprende que la violencia es mala. ¿Necesita tener el ideal de la no-violencia? Los ideales son engaños de bobos, de quien no quiere ver la realidad.

      - Quien pueda ver que él mismo es su propia limitación, dejará de tener limitaciones (psicológicas).

      - Nuestros conflictos desaparecerán cuando comprendamos las contradicciones en que incurrimos.

      - La frase “perdono pero no olvido” es una solemne tontería. Cuando uno es consciente de que perdona, no está perdonando. Sólo perdona el que no recuerda la ofensa.

      - Fundamentamos nuestro sentimiento de identidad en las tradiciones, cuando, en realidad, éstas sólo son un lastre para el desarrollo mental.

      - ¿Es real ese hecho en el que uno cree estarse viendo a sí mismo, en el pasado, enexperiencias y vivencias por las que pasó, como si de escenas de una película se tratase? Ese desdoblamiento no es posible. Es un engaño.








      EL "YO" PARTE I


      - A lo largo de los años (el pasado) fuimos construyendo una imagen de nosotros, y esa es la gran mentira que no nos deja estar en contacto con la realidad. Nosotros no tenemos imagen alguna, y, si se tiene, mal asunto.

      - La formación de imágenes la lleva a cabo el pensamiento: esto quiere decir que el pensamiento está activo mientras la imagen lo está: este proceso anterior es incompatible con el estar o ser consciente, o, si se quiere, estar en el ahora.

      - Tenemos una contradicción interna, lo que quiere decir, una resistencia, porque está activo nuestro pasado (las imágenes) y ello ocurre porque no estamos en el presente, en el ahora. ¿Te das cuenta de esa resistencia? ¿La notas?

      - Sobre el proceso de construcción de imágenes Ingmar Bergman tenía un dicho, ya convertido en aforismo, que decía así: "Una cosa es la imagen que la gente se hace de mí. Otra cosa distinta es quién creo que soy y que casi nunca coincide con quien realmente soy".

      - ¿Por qué siempre estamos teniendo una imagen de nosotros cuando, en realidad, no existe, y además es imposible? La única imagen que se puede tener es la del cuerpo físico y, para eso, valiéndose del recurso del espejo o la cámara. Esa imagen poco dice de nuestro ser.

      - Cómo construimos la imagen de que uno puede verse a sí mismo: vemos los recuerdos (nos creemos que los vemos y que están vivos) de nuestro pasado y creemos que los ve nuestro yo, pero este yo, no es algo aparte, diferente de estos recuerdos, que son el propio yo. Entonces, ¿quién está viendo ese yo? Nadie, porque no existe.

      - La misma falacia puesta de otra manera: El que ve: es el yo. ¿Y el que es visto?: otra vez el yo. ¿No resulta gracioso?

      - Para ver la Tierra tienes que salirte de ella. Pues para ver el yo, lo mismo. Tienes que salirte de él. Pero si te sales de él, ya no eres esos recuerdos, y por lo tanto, ya no eres ese yo. Entonces, ¿qué hay ahí para ver? Nada.

      - Has construido el yo a base de recuerdos y vivencias (que ya murieron: lo podemos comprobar por la nostalgia que provoca). Sólo estarás vivo si te mantienes en el presente. Ya lo decía Jesús: "El que vive, morirá. pero el que muere, vivirá".

      - Soy médico, soy ingeniero, abogado. ¿Por qué utilizamos la profesión para señalar nuestra identidad? Entonces, el que no tenga carrera, cómo se identifica, ¿como un don nadie? También podríamos decir "no soy nada y ejerzo o trabajo de médico, abogado, agricultor, etcétera.

      - Yo, ¿que soy yo?, el de los recuerdos y experiencias, entre los que destaca el sentimiento de inutilidad (porque mi padre siempre me decía que nunca llegaría a nada), ¿qué hago ahora para llegar a ser algo? (¿es correcta la proposición?. Sugerencia: aplíquense los anteriores aforismos).


      EL "YO" PARTE II



      • Si uno mantiene la observación de un modo constante, o, si se prefiere, la percepción alerta, no se le da cabida al movimiento del pasado, en forma de imágenes, esto es, al pensamiento.
      • Observación constantepercepción alerta- y pensamiento son antagónicos: si está operando una, no puede hacerlo el otro. En el momento en que dejo de estar en el aquí y ahora ya entra en funcionamiento el pensamiento con sus imágenes y fantasías de las cuales pocas veces nos damos cuenta.
      • Muchos van al lejano oriente a contactar con un maestro espiritual que le ayude a entrar en meditación, esto es, controlar la actividad mental, controlar el pensamiento para que no divague. Dicen: “Quiero llegar a controlar mis pensamientos.” Esa entidad que manifiesta ese deseo, ¿es, acaso, diferente de lo que desea controlar? ¿Está separada, como si tuviese existencia aparte de eso que son los pensamientos que desea tener bajo su supervisión?
      • Cuando yo pienso, en mi soberbia, que tengo existencia propia e independiente de ese pensamiento, al que tengo a mi servicio (por eso digo “yo pienso como me da la gana”), es cuando creo resistencia contra los propios pensamientos: si un cristiano se va a confesar, atormentado, de tener malos pensamientos, el confesor se lo confirmará y le aconsejará “debes luchar contra ellos, hijo mío, que no te venzan.” Otro sujeto tendrá mucha envidia y, también, como piensa que es diferente de ella, intentará deshacerse de ella inútilmente.
      • Ese pensador, ese observadorel yo-, que cree tener vida independiente y separada de los pensamientos, como pueden ser la inseguridad, el temor, el sentimiento de inferioridad, la angustia, etc., contra los que luchará para tratar de eliminar. Por eso, Freud dirá que ese yo es básicamente inconsciente.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

 

Aleteia Psicoterapia